NO ME DOY... QUE NO, QUE NO... QUE SI ME JODE, LO DIGO: LO DIGO O REVIENTO.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Oooh, blanca Navidad...

"¡Qué bello es vivir!" otra vez en la tele... Navidad.

     Alguno llegará y dirá, "odio la Navidad" al que solo le faltará un acompañamiento contundente de piano.

     Los villancicos son un verdadero coñazo, como los "mantecaos" últimos que quedan en la caja cuando ya se han jalado los bombones y las hojaldrinas. También es duro aguantar a algún que otro pariente de esos que solo ves cada 25 de Diciembre (fun, fun, fun). Nuestra mente es muy compleja y desarrollada como para entender el éxito de ciertas tradiciones en estas fechas... Pero es en estos tiempos cuando vemos a gente de la que el destino, este mamón, nos ha separado; nos liamos la manta a la cabeza y nos damos el homenaje merecido tras "los golpes y las flechas de la injusta fortuna"; y tenemos, unos más y otros menos, los días de descanso que tampoco vienen mal, aunque a muchos nos los cobra la resaca.

     Sí, hoy voy a ponerme tierno... la moda es decir que uno es guay, que come murciélagos y que odia la Navidad... yo, la verdad, me saltaría cualquier navidad soñada de Disney por un par de días en verano en una playita apañada con un librito y un litrazo, pero tiene su lado bueno. Y no por ello dejo de comprender a los que echan de menos a los que se fueron, ya que es una fecha propicia para acordarnos de ellos: precisamente por la belleza de la fiesta y, que conste, normalmente recordándolos en buenos momentos e incluso con una sonrisa.

     Hoy estoy pavito... el arbolito, el olor a roscón o la deprimente programación televisiva "made in Christmas" han ablandado mi crítica como el último pestiño en el plato que se mojó con los restos de champán de una copa que alguien dejó caer en la euforia de un brindis... Y al que no le guste este rollo siempre puede comer lo de siempre y ponerse a currar los días 25 y 1 (eso sí, si hay curro, pero eso es otra historia...)

¡Feliz lo que os toque a tod@s!



sábado, 8 de diciembre de 2012

The End is Nigh


     `¿Recordáis la historia que John siempre contaba de tres chinos que jugaban al Fan-Tan? A esto que entra un tipo y les grita "¡Hey, el mundo se está acabando!"; y es cuando el primero dice "Bien, entonces lo mejor es volver a la misión y empezar a rezar"; y el segundo dice "¡Diablos! Yo voy a buscar una botella de Mezcal y seis putas" y el tercero dice "Yo acabaré la partida" ´.


     Este anécdota utilizado por el hermano menos malo de Charlie Sheen en el papel de William H. Bonney (A.K.A. Billie `El Niño´) en ese western sensaciondeviviresco Forajidos Intrépidos (Young Guns II, 1990), que tanto me conmovía, siempre me ha servido para criticar a los que antes que nadie abandonan una reunión de colegas con excusas que, por una vez, yo no uso. Hoy me va a servir para hablar de un tema que desde luego está a la última (puede que nunca mejor dicho), el fin de los días.



     No tengo nada contra los "Testigos de Jehová" (excepto cuando me levantan un domingo), muy arreglados ellos, pero es triste que la primera memoria que de ellos guardo es abrirles la puerta y, tras el amable saludo al chaval de nueve años que una vez fui, oír "sabes que el fin del mundo está próximo ¿verdad?" (sólo les faltó añadir "ricura"). Desde ese momento he ido temiendo con cada vez menos convicción el tan anunciado final de la humanidad: desde leer con un cosquilleo las interpretaciones de las flipadas de Nostradamus, pensar el 6 del 6 del 96 dónde estaría alguien dando a luz al hijo de la oscuridad (bonito oximoron) con el permiso de Ozzy Osbourne, mirar al cielo buscando encontrar el posible meteorito armageddónico en cuestión o la cuadrilla en formación de ataque de ovnis invasores, ir con la tarjeta al banco escéptico a que el Efecto 2000 me haya ingresado un par de miles de euros de más...

     Pues nada, llegó el turno de los mayas y su 2012 (por cierto SPOILER porquería de película en la que no sólo no termina el mundo sino que hasta se salva John Cusack). Los cabritos, no se conforman con jodernos el 21 de diciembre, justo antes de las vacas de Navidad... ¡los muy mierdas nos ponen el puñetero Apocalipsis en viernes! Toda la semana mamando, esperando el viernes para que los plumíferos zumbados estos te cierren el chiringuito; esperemos al menos que den tiempo para un par de birritas. Sería cachondo que acertasen, la alarma de mi Iphone falla cada vez que cambia la hora y esta gente predicen el fin del mundo con miles de años de adelanto (chúpate esa Apple).

     Mucho se ha escrito sobre el esperado día en el que dejaremos de pagar facturas, acabarán los exámenes y las llamadas de Jazztel a la hora de la siesta: predicciones, pelis, canciones, libros, programas de freakis asustaviejas... pero la verdad es que el fin del mundo está ahí, en todas partes, a unos se le acaba el mundo porque pierde el Betis y a otros porque se les acaba la bombona en plena ducha invernal ¿Me he puesto muy filosófico?

     Por favor, dejad ya de tocar los huevos con el fin y arrimad más el hombro para acabar con las cosas del mundo que de verdad deberían extinguirse de una vez por todas: las desigualdades, las injusticias, como unos pocos se ríen de muchos, la falta de comprensión, solidaridad y respeto...

... ¡ o irse a tomar por culo!
 



lunes, 3 de diciembre de 2012

Contentismo y Culturalismo

     Recuerdo cuando Don Miguel (uno de mis más venerados maestros, sin duda en el "Top Five" de mis profesores) nos mostró, en la profundidad en la que el currículo de 8ºEGB permitía, las principales diferencias entre los estilos abanderados por los genios de nuestra literatura Quevedo y Góngora: Conceptismo y Culteranismo. En pocas palabras "decir mucho con lo mínimo" contra "el camuflaje de un significado en un cúmulo de significantes ornamentales hojadepárricos".

     En esta entrada de mi blog hago como en una peli de Hitchcock o como en un capítulo de The Simpsons, os hago partir hacia una dirección equivocada para contar mi historia, que en parte tiene poco (o nada) que ver, como el robo de Psicosis o la visita de Homer y su familia a Blockoland con el resto del argumento. En realidad, hoy vengo a descargar contra ese afán por clasificar, ese manera de limitarnos campos que algunos apasionan...

      A mis diecisiete años era tan fan de Guns n'Roses que si alguien me hablaba de Bon Jovi le eructaba en la jeta. Pero eso sucedía cuando aún tenía espinillas, cuando si en una discoteca ponían música comercial tenía prohibido divertirme.  Ahora, por fortuna, creo, casi no soy así... o al menos intento evitarlo: el otro día en una boda disfruté con Guetta, Amaral y Manolo Escobar.

     Pero me hace gracia, por utilizar eufemismos de vez en cuando, la peña para la que parece que echar un rato ameno sea la peor de las desgracias: lee a Schopenhauer y ni se ocurra pillar un best-seller (esos los carga el diablo). No sé, todos somos libres de que no nos apasionen ciertas tendencias y tenemos una obligación (o deberíamos) de preocuparnos por nuestro crecimiento personal: yo soy el primero que detesto el rollo reaggetonero, los programas de telecinco y la menestra en el Gin Tonic; pero dar la espalda a muchos de los placeres de la vida sólo por considerarlos populares nos hace elitistas, clasistas y, por qué no, gilipollas totales.  Vamos, con permiso de Ana y Víctor:

"Pum, pum ¿Quién es?
Kurosawa y Sartre...
Abre la muralla! 
Pum, pum ¿quién es? 
U2 y La Sexta 3...
Cierra la muralla..."


                Pero como digo, es mi manera de verlo; hay los que dicen "no dejes que los árboles no te dejen ver el bosque", pero a veces ir pensando en adentrarse en el bosque y darse de bruces con uno de los árboles frontales es un poco absurdo.  La cultura, por suerte o no, también engloba la sociedad en la que uno vive.  Y a veces crearse una subcultura alternativa es evadirte de la realidad... y no sé qué es más grave si dejarte llevar por corrientes de porquería o flotar en mundos alejados de la realidad. Además la mejor manera de no dejarse derrotar por el enemigo es conociéndolo, aunque siempre existe la alternativa de aquel colega que tenía y decía, juro que es verídico: "Yo no escucho U2 porque es un grupo para gilipollas... y si lo escucho seguro que me gusta".


martes, 20 de noviembre de 2012

Échense a un lado


     "¡Correr es de cobardes y de toreros malos..! ¡jejeje..!" es el chiste clásico que muchos usan cuando en realidad envidian que te escapes alguna vez por semana a hacer algo sano, con el sacrificio que implica, mientras ellos se atiborran a bollycaos viendo Sálvame.
     Desde que salgo a correr (unas cuatro veces por semana), desde aproximadamente tres años, no es esta la actitud más molesta que encuentro hacia "esos locos que corren": me han puesto pingando los piloto imprudentes al volante de utilitarios post-ITV, me han casi mordido perros (con amo), me han atropellado en una calle de Sevilla, me han aplaudido mofándose hordas de hooligan... pero lo que de veras me saca de mis casillas es el "homo invasorus".


     El Homo Invasorus se encuentra frecuentemente en los paseos marítimos del sur del país o en los caminitos de los parques y, lo más importante, siempre va en grupo, grupos que oscilan en número de integrantes entre cuatro y cuarenta individuos. Normalmente pasan la cincuentena y nunca se percatan de que el ancho de la vereda debería ser suficiente para sus tertulias tanto como para el paso de transeúntes ajenos a éstas.

     Cuando una persona va a 140 pulsaciones, tras treinta y cinco minutos corriendo (actividad SIEMPRE sacrificada) y se ve obligado a frenar el ritmo considerablemente (nivel Mr Bean en la escalera), usar el Turbo BOOST (opción sólo válida para el KNIGHT2000), o atravesar las huestes en plan Juego de Tronos pero sin espada, es una situación jodida; intento ponerme en su lugar, pienso en familiares o personas cercanas que podrían estar en esta situación sin percatarse, rezo a San Judas Tadeo... al final se pasa, pero jurando en arameo. Elevando el dramatismo de mis bufidos si añadimos extras "porculeros" como humo de tabaco, correas extensibles de perros, paradas en seco, cruces sin criterio o la anexión del carril bici (creo que a los ciclistas joderá incluso más).


     Es cierto, hacen uso de su paseo, para pasear (argumento que algunos ayuntamientos como el de Torroles han usado para prohibir el uso de patines ¡estamos locos!) pero en este mundo tan carente a veces de altruismo de vez en cuando podríamos mirar a otras necesidades. Pueden llevarse a cabo todas las actividades, sin fastidiarnos unos a otros: paseantes, corredores, perros, ciclistas, patinadores o voyeurs (¡qué bonito final! parece el final de una canción de Manolo García).

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Me encanta que los planes...

     Cuando me pongo traje pido una copa de balón y me siento un Don Draper de la vida; si no quiero que se me olvide algo me lo apunto en el antebrazo como para escapar de Fox-River y cuando eche una primitiva probablemente juegue la combinación 4-8-15-16-23-42... soy, como vosotros, un flipado de las series. Sin embargo en esta entrada quiero reivindicar la calidad de series ya caídas en el olvido previas al renacer del formato TV de la mano de la HBO, la FOX o el FBI.

     La verdad es que si añadimos al precio de los cines, la mierda (sí, la mierdaca) televisiva general y lo que pican los ojos cuando lees párrafos más extensos que los expuestos en las etiquetas de los botes de shampoo a la tremenda calidad de serieazas (permítaseme el palabro) como Los Soprano, Breaking Bad, The Wire, Mad Men   o alternativas cargadas de buen humor como Big Bang Theory, Entourage   o Me Llamo Earl es difícil escapar de esta moda. Tanto los guiones, las tramas, la interpretación, como detalles de carácter más secundario como las bandas sonoras o la ambientación están a la altura del mejor cine.

     Pero para echar flores ya hay otros blogs, éste es para quejarse; y yo vengo a preguntar, con dedo acusador: ¿dónde estaba el puñetero twitter y sus  guerras de series para enfrentar "Deja la Sangre Correr" y "El Enano Rojo"?¿Te avergonzabas cuando veías "V"? la "V" de verdad, Chris Peterson de "Get a Life" se merienda a Peter Griffin aun siendo de carne y hueso, ¿por qué no te bajaste el politono de "Dr Who"? La tele siempre ha estado emitiendo grandes series, con la diferencia de que antes no se era cool si las coleccionabas, no existía seriesyonkis y nadie sabía qué carajo era una temporada.

     La calidad ya existía incluso entre las series nacionales (hubo un antes de barcos y las que se avecinan), mi amigo Javi puede recitar los diálogos de "Verano Azul", la única serie que ha visto (grande su filosofía totalmente inimaginable en nuestros tiempos de discos duros y subtitulos: "¿para qué ver otras si ésta me gusta?"). Ahora el mercado es tan extenso que incluso ponemos a un Resines haciendo de Resines para mearse en la memoria del divino Sam Malone.

     Si me pongo a rememorar en plan "Un, Dos, Tres" podría citar del tirón decenas de series de ésas que cuando veías eras un horteras y, de ponerlas ahora el plus, serían carne de gafapasta y campo de sembrado para Emy´s (lo mismo ganaron alguno pero no salía en las noticias, a lo mejor también porque las noticias eran de verdad), "Twin Peaks", "Infelices para Siempre", "Hill St Blues" y si os ponéis tontos os cuelo hasta el "Equipo A" (todos nos hemos creído alguna vez Hannibal, M.A., Fénix o, en mi caso, Murdock).

     Como coda: una muestra de lo educativo de las series de antaño, valor perdido: un rápido cursillo de metrosexualidad de la mano de los chicos de la serie británica "Bottom"...







sábado, 3 de noviembre de 2012

JALOGÚÍN


     La otra noche llegaron a mi piso dos mini-intentos de draculines gritando "truco o trato", mi falta de previsión hizo que les diese un par de magdalenas, aun intrigado por el posible truco en esta ridícula importación... por las calles, huevos rotos en paredes, niñas disfrazadas de "ladies-gagas", tíos con careta gritando... vamos, tan flipante como (a mi edad) el tren de los escobazos...


     No soy un tipo tradicional, ni lo quiero ser.  Pero desde luego, prefiero recordar las costumbres que mis padres y abuelos disfrutaron a traerme las de los McClaw o los "yo-no-sé-qué" de "yo-no-sé-dónde", y no quiero parecer cerrado, retrógrado o, mucho menos, xenófobo por anteponer lo de toda la vida.  Porque un servidor pasa de semanas santas, "san fulanos" y otras verbenas de diversa índole pero las entiendo, y las respeto; me parece mucho más colorido y respetuoso a nuestra cultura que traigan los regalos navideños Sus Reales Majestades de Oriente (por mucho que las monarquías tampoco me emocionen, quitando "El Rey León" y "King Afrika"), por mala y tardía que sea la fecha, a que nos los traiga un gordo de dudosa gracia, invento de la Coca-Cola.


     Cada día se ataca más a lo tradicional: el fútbol es el opio del pueblo, en la feria cada vez hay más casetas privadas ,los sanfermines, una barrabasada... hasta el jamón, chungo para las embrazadas. Y esto no me jode, lo que me fastidia es que para arreglar todo lo erróneamente tradicional traemos mierdas peores de otros países: como disfrazar a chavalines de difuntos para mendigar golosinas de puerta en puerta. No sé que habrá en contra de respetar a los que se fueron con elegancia como se venía haciendo hasta los años A.G. (antes de la globalización).


     Cierto que cada vez me es más fácil molestarme por todo y más difícil entender cosas nuevas, pero ya lo digo: soy de espíritu abierto, y probablemente me resultarían más simpáticas este tipo de adquisiciones si, para adoptarlas, no hubiese que tirar por tierra todo lo nuestro. Queremos quitar el castizo reclamo turístico que supone el toro de nuestras carreteras y no nos importa llenar centros históricos de luces de neón, Burguers y Pizzerías (¡ojo! dos de mis pasiones). Consideramos muchas de nuestras costumbres violentas y regalamos a nuestros hijos masacres de la talla de Resident Evil's y Call of Duty's (eso sí, si se portan bien). No sé, a todo le falta un poco de cabeza, incluso a lo que digo... porque ni me vuelve loco lo que defiendo ni me fastidia tanto lo nuevo, es más, me gusta... lo que yo te diga: quejarme por quejarme.

     ¡Pero me revienta lo tontos que somos a veces!

jueves, 26 de julio de 2012

Viaje con Nosotros....


   Te encuentras al que te refriega el superviaje del siglo por dos perras, que se pilló con un año de antelación en la agencia de la esquina, o el que se va al paraíso casi de regalo por una oferta de última hora en internet. Creo recordar que una vez fui de Dublín a Liverpool por unos treinta euros, a los que les perdí cuando enlacé para Graná, pero en lo que a mí respecta, no hay algo tan fraudulento y engañoso como comprar cualquier tipo de viaje.

   Sea un vuelo de esos que llaman “de bajo coste” en la red, un trayecto de taxi o un paquete completo de vacas en un resort “pulserístico” siempre acaban metiéndote la mano en el bolsillo; obviamente no en la misma medida.

   Ayer estaba convencido de que me iba de crucero por el más que módico precio de ochocientos y pico euros con mi pareja: románticas vacaciones en el mar sin Capitán Stubbing, barra libre, confort máximo, de los Faraones a las Cruzadas, Alejandría, El Cairo, Jerusalem... vamos, ¡la polla! ¡Hecho!-¿quieren “todo incluído”? Hay que incluir tasas aeroportuarias, las propinas no están incluidas, tiene que ser exterior porque interior... debéis contratar las excursiones, sois sólo dos ¿verdad?”- Total, para empezar a hablar dos mil y pico, un pico considerable, un pico con el que podría llenar varias veces mi depósito (que ya es algo).

   Soy de letras pero, si no me equivoco, de ochocientos y algo a dos mil seiscientos y pico van unos mil ochocientos, osea, más del triple de la golosa cifra de partida, que no de partida (espero que se me tolere este casi “Shakespeareanpun”).

   Señor agente (de viajes) al próximo que me mande a Bajondillo cuatro días por mil doscientos pero sin variarme un ápice el precio inicial le doy el sí con una sonrisa de oreja a oreja, pero ya está bien de hacer la boca agua para después ir engordando el precio hasta una obesidad económica desorbitada. No soy un tío difícil, de verdad, pero me jode el “calientapollismo” de ocio.

   Comparación tarantinesca: si voy al Burger King y pillo un menú Whooper, con mis patatitas y mi cervecita (porque aquí sí ponen birra, Travolta) y en vez de las 6,95 del cartel te cobran...-”...Son 7,65... la mayonesa son veinte céntimos extra además del uno cincuenta por el tamaño grande del refresco y las patatas...” ¿Cómo decirlo para que no se me malinterprete?  Puto capitalismo.



martes, 3 de julio de 2012

Pan y Circo


   No soy el más patriota, en una escala de cero a diez me consideraría "un dos español" pero cuando Fernando Torres se la cruzó a Buffon, casi como hizo hace cuatro años al meta alemán, sabía que ya estaba todo listo: tres a cero en el noventa. No me simpatiza enormemente el de "Fuenla", tampoco es la roja mi pasión futbolística (me emociona más la verde), pero sentí una gran satisfacción de ver de nuevo ahí, en lo más alto, al deporte español, el que, por ahora, nos representa.

    No creo que haya que celebrar a pulmón abierto (si es que esta expresión significa algo) el ser español: país abanderado en desinformados, engañados, liantes y chapuzas... pero por noventa minutos los parados, pisoteados laborales, engañados bancarios, aburridos de injusticias de los españoles no pensaron más que en los taconcitos de Ramos o los sprints de Alba. Es cierto que hace años se aprovechó de la falta de cultura de muchos para alimentar con chicuelinas y copas de Europa (en BLANCO y negro) la permisividad del pueblo ante una dictadura más clara que la que estamos observando ahora. Hay quien dice que hasta la muerte de Manolete sirvió de cortina de humo, tipo "Wag the Dog", para tapar la explosión de un polvorín militar en Cádiz.

   No son los mismos tiempos: vivimos en una (dicen) democracia o una dictadura con opciones (según parece en muchas ocasiones) pero al menos la gente no es inconsciente de la gran mayoría de abusos a los que nos exponemos... una clase de tenis al número uno de la ATP por parte de Don Rafael Nadal o un partido épico de las selecciones de Íker o la de Gasol es una satisfacción momentánea, un éxtasis del entretenimiento deportivo y, por minutos, por horas, por una noche, un bálsamo a primas de riesgo, bancos centrales europeos, EREs, ERTEs e "hijoputadas" varias.


    Muchas veces los mismos que se quejan de la desmesurada importancia que se le da al deporte, son los que se contradicen criticando que se festejen estos acontecimientos, en parte, ajenos a los recortes en sanidad y educación por ejemplo. Un bando grita "fachas", otro "antipatriotas", "pan y circo", "perroflautas"... divide et impera.

     Con esto no exculpo a los que hacen que un panfleto deportivo sea el periódico más vendido en este estado, ni a los que no se plantean la monarquía más allá de la soberanía de la televisiva "princesa del pueblo". Pienso en los que saben lo que hay y por lo menos les sirvió de merecido alivio momentáneo: ahí es donde canto el gol de Iniesta, salto con el séptimo Roland Garros en "giñolandia", alzo el puño al podio de Alonso y su Ferrari (?), disfruto viendo como Lorenzo y Pedrosa se rifan a ver quién es el más león del circo de MotoGP... y canto al ritmo de Manolo Escobar "¡Que viva España!".

martes, 19 de junio de 2012

Juventud, Divino Tesoro


   Tengo treinta y seis años (¡cualquiera lo diría!) y hoy he vuelto a hacer selectividad.

   Como profesor, pedí custiodiar a mis alumnos a la dichosa prueba. Anoche me costó dormir, me he despertado con una llaga en la boca y mi estómago no soportaba desayuno alguno. Los nervios por la mala organización del principio, los que no llegaban, qué caerá en cada examen... lo dicho, hoy, diecinueve años más tarde (creo) me he presentado de nuevo a ese fatídico examen.

   Cuando se dirigían al examen de la asignatura que imparto estos chavales, y perdonadme que generalice en masculino genérico (sin equis, arrobas u otro remedio de ambigüedad sexual lingüística), me puse a escuchar el The Freewheelin´ Bob Dylan mientras asomaba un brillito sensiblero debajo de las gafas de sol: no sé, una falacia patética de su madurez, o de la mía. Ese cambio que "is gonna come"...

   Quería mandar fuerza positiva a todos estos personajes llenos de ilusión que sufrían dentro de esas (j)aulas a treinta y pico grados; genios de la literatura capaces de conmover mediante ensayos tan profundos como "Pizza or Salad", estrellas del deporte con la habilidad de desequilibrar un marcador a las 11.45 (sobre la campana del final del recreo), músicos de minorías menores, sindicalistas brillantes a la hora de cambiar una fecha de examen... trabajadores, nuestro futuro, ése tan incierto que nos apunta. Ese futuro cabrón al que éstos cogerán por los cuernos y domarán en una España antitaurina o entre verónicas y albero, da igual.


   Estoy harto de venir escuchando "¡Cómo está la juventud!", desde que me tocaba, y yo digo en este texto a veces carente de sentido pero lleno de alma (os lo juro) que hay días en los que yo pienso (ignorando modas, vicios o pintas y pensando en una enorme mayoría)"¡cómo está la juventud!" lleno de orgullo, esperanza y tranquilidad, como hoy.

(Dedicado a todos los que os enfrentáis a la selectividad, primer escalón de muchísimos; especialmente mis BS21 y BTC21 del I.E.S. Mare Nostrum) ¡Suerte!

lunes, 26 de marzo de 2012

El Oso Bobo...



     El otro día mi primo, venía alucinado, se acababa de comprar un juego para la PSX3 llamado "Bear Bovver 2Y12" (El Oso Bobo 2012), según los críticos un acertadísimo homenaje a los videojuegos Spectrum de finales de los 80. Cuando lo insertó en un reproductor tan ultramoderno que no podría haber sido visionada ni por Verne ni Kubrick, escuchó la tonta música a base de zumbidos y contempló atónito la porquería de gráficos pixelados, se puso rojo y salió corriendo a la Game a intentar cambiarlo por cualquier Fifa de segunda mano.

     El cine es distinto: se nos vende que una historia de lo más ramplona (ojo al "pedazo" de spoiler: éxito, caída y renacimiento de un actor de cine mudo) con historia de amor / pelea / amor, ¡ah! y un perrito, eso sí, muy gracioso que simula caer muerto (cualidad que demuestra cuatro o cinco veces a lo largo de la "obra maestra") es la nueva Ciudadano Kane. De eso se encargan, primero, los medios franceses (seguramente Dujardin, o cómo quiera que se llame, habrá pasado el antidoping), más tarde los americanos vía Oscars y todo tipo de demostraciones de exhibicionismo mediático, ya sabemos que si les da por algo... Pues nada, veamos el castigo de película. En efecto, me la pasa un colega (ni mijita iba a pagar seis euros para lo que intuía iba a tragarme).

     Siendo entretenida (aunque decae en los últimos cuarenta minutos), es una idea original, efectuada con maestría para homenajear al cine pero ni de lejos con el exquisito buen gusto de Cinema Paradiso, Ed Wood o la más cercana La Invención de Hugo. Acertada película en blanco y negro, desde luego nada que ver con La Lista de Schindler o El Hombre Elefante. Es que es cine mudo moderno... como La Última Locura de Mel Brooks... No veo que esté mal utilizar los medios y el estilo antiguo si es para hacer un guiño, a no ser que tengas una idea rematadamente fresca; como no es el caso evidentemente, me parece un paso atrás. Ya Chaplin, sin duda el alma mater del género mudo, empezó a incorporar sonido en Tiempos Modernos, y a utilizar diálogos en El Gran Dictador, seguramente, de haber podido, habría usado también el color.

     No me molesta que se realce el valor de una obra, a mi juicio, del montón. Me molesta que este reconocimiento implique el pasar por encima de verdaderas joyas del cine como Midnight in Paris (una muy original, ésta sí, comedia) o Anonymous, en las ferias de turno. Me fastidia que tengas esta "historieta" hasta en la sopa y mientras tanto haya que trasnochar para pillar en un cine Los Idus de Marzo  o  Drive.

     Probablemente muchos de los que elevan este film a coronar el Helicón no hayan visto a Harold Lloyd, Chaplin o Buster Keaton, y les asombra que se pueda contar una historia sin palabras... yo les animo, si tanto han disfrutado de la experiencia The Artist, hagan por ver El Maquinista de la General  o  La Quimera del Oro.  Lo van a flipar.

sábado, 10 de marzo de 2012

"que es pa vino..."



Puede que me equivoque pero siempre me ha considerado una buena persona: no soy un beato practicante, me alegro de las lesiones en los equipos rivales y me alegraba en cada una de las muertes a cargo de Freddie Krueger en la saga de Elm St., pero a pesar de todo creo que mi naturaleza es la de un tipo bondadoso.

Entre mis preocupaciones está el prójimo y, por tanto, aprovechando mi estabilidad laboral (cosa milagrosa en los tiempos que corren) inicié una colaboración mensual con una ONG. Tampoco voy a arreglar por eso el mundo, pero al menos con eso creo que arrimo un poco el hombro para que la cosa vaya a mejor.

La historia es que ahora escucho una tertulia de "éstas de éstos" que tanto se aburren y la ONG con la que colaboro sale a discusión: resulta que ACNUR (eacnur.org es una organización que ayuda en su medida por medio de alimentos, agua y medicamentos a refugiados en distintos puntos del planeta, y es la ONG con la que participo) está respaldado por la ONU, luego los conspiradores de turno encuentran esta institución como un cimiento para que después los poderosos encuentren en estos lugares "salvados" un terreno pavimentado para su expansión. Es como eso de no "le des limosna que es para vino".

Esto se ve en otros casos como por ejemplo Caritas ya que se escuda en la ayuda para "misionear" o yo qué sé, seguro que habrá gente que crea que los de Médicos Sin Fronteras gastan los fondos en juergas universitarias como las de las pelis esas que a veces ponían los fines de semana a las cuatro en Antena 3.

La última es un asunto de bastante peso en las redes sociales: me commovió el tema de Kony 2012 ( http://www.youtube.com/watch?v=8UAXhD_9XfA&feature=youtu.be ), la persecución a un "líder" belicista ugandés que recluta por medio del terror niños y niñas a los que explota y trastorna con la finalidad de reforzar su propio ejercito. Pues podemos, del mismo modo, encontrar información en artículos como éste http://blogs.elpais.com/africa-no-es-un-pais/2012/03/kony-2012.html según la cual esta campaña, por la que yo colgué igualmente el video para mis contactos en varias redes sociales, sería una operación orquestada estadounidense para qué sé yo, lo mismo planean poner McDonalds en el corazón de África...

La moralina de todo esto, si la hay, ¿cúal es? No fiaos ni de vuestro padre, no ayudéis "que es para vino", el vivo al bollo... desde luego ¡qué asco da todo! Yo, por cierto, por lo pronto sigo ayudando a los refugiados por medio de esta ONG, o al menos eso creo.

martes, 31 de enero de 2012

Votar y Botar...


Yo soy del Betis, "manque pierda"... pero eso es fútbol y lo demás es lo demás. Uno de los grandes problemas de nuestra sociedad (y sin entrar en que sea la mierda del Marca el periódico más leído cada día entre nuestros compatriotas) no es que demos más importancia al deporte que a la política, de la que nuestro día a día podría depender. En mi opinión el problema es que damos a la política la misma importancia que al deporte.

Para muchos democracia y fútbol es , poco más o menos, lo mismo... "Del PSOE hasta la muerte" o "¡Vamos, PP, Vamos, campeón!". No queremos escuchar, como ese que se tapa los oídos en el anuncio de las tarifas telefónicas de la competencia, no nos importa lo que digan los unos, lo que hagan los otros... nosotros nos debemos a nuestro "equipo" y vamos a las urnas casi como el que un domingo sale para el partido (pena que a muchos no dejen entrar en el colegio electoral con la bufanda y la trompetita).

Ciudadanos, nos están jodiendo bien... y nosotros seguimos cegados en nuestros colores; procuran hacernos creer que la culpa es del otro, y sea el que sea nos fastidia de lleno; pero nosotros que, en teoría tenemos la última palabra en los comicios, damos nuestro apoyo a los que nos hundieron, nos hunden y/o nos seguirán hundiendo.

Lo que pienso es que seguirán empeorando nuestras condiciones laborales, reduciendo los servicios sociales, apareciendo chorizos de uno y otro bando, tratando a los ciudadanos como tú y yo igual que si fuésemos tontos. Pienso que esto necesita cambiar, y mucho, pero no tengo ni idea de cómo. No soy de los que siguen los seriales políticos; ni de los que discuten cuando el tema se pone candente sobre si éste o aquel, pero sí te puedo decir qué sistema creo que le conviene más al equipo que se enfrente al Valencia. Si quieres verlo así, soy un membrillo futbolero... pero te voy a decir lo que no soy: no soy un gilipollas de los que siguen a sol y a sombra ni a unos ni a otros.

martes, 24 de enero de 2012

¡Felicidades, periodistas!


¡FELICIDADES, PERIODISTAS!


¡Felicidades, queridos periodistas! Felicidades a esos narradores que de manera educada, seleccionando las palabras para así mejor lograrlo, nos informan: nos explican lo que pasa, incluso en ocasiones se toman la licencia de apuntillar la noticia con una perspectiva propia. Felicidades a esos y esas que algún día hicieron la carrera de periodismo, aprobaron coñazos de asignaturas que no conozco pero que supongo que serían algo así como Semiótica, Teorías de la Información o Historia de la Prensa Española. Los periodistas de verdad.

Me da vergüenza, por no utilizar sentimientos más fuertes que también siento a veces, cuando veo de la mano de la que viene la información cuando atendemos a nuestros medios. Tampoco es que me considere un notable analista de prensa: leo poco los periódicos, oigo menos radio y la tele, casi ni la nombro; pero de tanto en tanto veo alguna retransmisión deportiva y me dan ganas de tirarme de los pelos. Recuerdo los compañeros de toda la vida de ciencias de la información (con su amor por la cultura, especialmente la literatura), la puñetera nota de corte exigida para cursar dicha carrera y, sobre todo, los desempleados tras finalizarla, que alimentan las colas del paro, mientras en muchos casos los encargados de realizar su tarea nos bombardean con demostraciones continuas de incultura.

   Al principio veía graciosa alguna colaboración de un exfutbolista con gancho , pero ya me aburre el chiste fácil, la repetición, fallos de garrulo como el laísmo (el cual se nos acabará metiendo con calzador por tratarse de una moda de la capital del imperio), la descripción absurda de lo evidente, , el reclamo de la tía buenorra (bueno, de eso no me harto tanto), el anécdota propio como universal, la opinión como ley... mientras que muchos de los que deberían estar ahí, los que admiro, los que con su palabra de verdad comunican informando a la vez que entretienen y educan, se dedican a menesteres menos propios por superávit de tontería en los medios.

Amigos periodistas, ¡felicidades! Pero sólo a los de verdad, hagáis lo que hagáis.

martes, 10 de enero de 2012

Welcome to my CABREO!!!

     Año nuevo, blog... en estos tiempos de 15M´s cargados de razones por doquier para indignarse, y aprovechando que la edad hace que cada día un poco más los que me rodean me califiquen de gruñón, me gustaría decir lo que pienso sobre las cosas tontas que cada día me tocan las narices.

     Rara vez me centro en las cosas serias, en las que llenan páginas de prensa; poco hablo de Rajoy, del puñetero Banco Central Europeo o de la corrupción.  Me llama más la atención criticar estupideces como la review de un disco, una moda tonta o el perro de la vecina. Llamadlo desgana, falta de espíritu o ineptitud pero hay gente que dedica más de la mitad de su día a criticar estos menesteres de tamaña importancia: nuestros políticos, nuestro sistema u otros temas que considero de verdadera importancia cuando los contrastamos con la pandilla de inútiles estos, los problemas de un mundo en el que las injusticias sociales, la pobreza o la violencia ya, a veces, ni nos sorprende.

     También creo que debatir si un comentarista deportivo es un demagogo o si un anuncio de la tele me parece poco gracioso es una manera de evadirnos de toda esta mierda y de ganarnos un tiempo muerto para "preocuparnos"por nimiedades.Metafóricamente, puede que todos hablen genial de la última de Lars Von Trier pero a mí esta noche me apetece volver a ver Aterriza Como Puedas.

     Puede que nadie lo lea, tampoco me importa mucho, yo lo que quiero es decirlo.