NO ME DOY... QUE NO, QUE NO... QUE SI ME JODE, LO DIGO: LO DIGO O REVIENTO.

martes, 24 de enero de 2012

¡Felicidades, periodistas!


¡FELICIDADES, PERIODISTAS!


¡Felicidades, queridos periodistas! Felicidades a esos narradores que de manera educada, seleccionando las palabras para así mejor lograrlo, nos informan: nos explican lo que pasa, incluso en ocasiones se toman la licencia de apuntillar la noticia con una perspectiva propia. Felicidades a esos y esas que algún día hicieron la carrera de periodismo, aprobaron coñazos de asignaturas que no conozco pero que supongo que serían algo así como Semiótica, Teorías de la Información o Historia de la Prensa Española. Los periodistas de verdad.

Me da vergüenza, por no utilizar sentimientos más fuertes que también siento a veces, cuando veo de la mano de la que viene la información cuando atendemos a nuestros medios. Tampoco es que me considere un notable analista de prensa: leo poco los periódicos, oigo menos radio y la tele, casi ni la nombro; pero de tanto en tanto veo alguna retransmisión deportiva y me dan ganas de tirarme de los pelos. Recuerdo los compañeros de toda la vida de ciencias de la información (con su amor por la cultura, especialmente la literatura), la puñetera nota de corte exigida para cursar dicha carrera y, sobre todo, los desempleados tras finalizarla, que alimentan las colas del paro, mientras en muchos casos los encargados de realizar su tarea nos bombardean con demostraciones continuas de incultura.

   Al principio veía graciosa alguna colaboración de un exfutbolista con gancho , pero ya me aburre el chiste fácil, la repetición, fallos de garrulo como el laísmo (el cual se nos acabará metiendo con calzador por tratarse de una moda de la capital del imperio), la descripción absurda de lo evidente, , el reclamo de la tía buenorra (bueno, de eso no me harto tanto), el anécdota propio como universal, la opinión como ley... mientras que muchos de los que deberían estar ahí, los que admiro, los que con su palabra de verdad comunican informando a la vez que entretienen y educan, se dedican a menesteres menos propios por superávit de tontería en los medios.

Amigos periodistas, ¡felicidades! Pero sólo a los de verdad, hagáis lo que hagáis.

No hay comentarios:

Publicar un comentario